Cuando pasan las horas nopcturnas en tu piel vencida
siento haber logrado vivir y sentirme nuevo.
Ser victima del sueño arrullado por el aire que exala tu respiración,
me domina, me eleva a la felicidad.
Despertar pegado al capricho de la noche en tu cuerpo
y convencerme de lo muy tuyo que soy me hace reflexionar.
Cuando llega la hora de despertar sólo he sido el intruso una vez más,
que rellena espacios en la intimidad sustituyendo al dueño de ese lugar.
Sin embargo me baño en otra realidad y sigo viviendo y amandote más.
Yo cuidaré con amor ese espacio prestado,
ese suspiro que he robado, yo vivireese lugar.
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Emoción mata a razón...
ResponderEliminarY esa es la desdicha y la aventura.